jueves, 25 de marzo de 2010

CARTA ABIERTA A VICENTE ORTI (de Alberto Gay)







He recibido por e-mail de un señor de Motril (D. Alberto Gay Heredia) esta carta abierta dirigida a D. Vicente Orti a propósito de su artículo publicado en el segundo número de nuestra revista digital y en el blog de esta entidad : Historias de Castro: Eduardo Alfonso y Hernán.
Como este blog es abierto y propicio al debate copio y pego literalmente la carta enviada por el amigo Alberto.
Un saludo.





Carta abierta a Vicente Orti, a propósito de lo publicado a su nombre en la Revista digital del blog Circulo de Artesanos de Castro del Rió (Córdoba) sobre el DOCTOR NATURISTA EDUARDO ALFONSO Y SUS VÍNCULOS CON CASTRO DEL RIO.


Estimado Sr. Orti:

   Brillante ejercicio de copia, pega, pinta, recorta y colorea, mis más sincera felicitación.
 Dice usted (quiero decir, mecanografiado por usted) Dr. Eduardo Alfonso “Un personaje desconocido al que todos deberíamos conocer algo más” (valga la redundancia). Me sumo fervientemente a su su propósito divulgativo reseñando algunas fuentes documentales sobre su vida y  obra con las que de los castreños (naturales o adoptivos de la villa de Castro del Rió) y de otras  nacionalidades puedan saciar su curiosidad (claro que solo aquellos a los que seamos capaces de despertársela):
  • DR. EDUARDO ALFONSO “Mis Recuerdos” Madrid, Edición del autor, 1986 (su única fuente). Fue una edición limitada, hoy descatalogada. Existe una segunda  de 1992 de la editorial Aqua de Zaragoza (incluyendo gastos de envío unos 20 leuros). En tiempos de crisis con el paro y con salarios congelados  el gasto en libros parece prohibitivo, por lo que los interesados deberían recurrir a una biblioteca pública para solicitar el préstamo interbibliotecario.  ¡Que coñazo!, da como pereza visitar esos templos de la cultura y el conocimiento, cuando el libro digital esta llamando a nuestras puertas (otro articulo de consumo mas). Pues más fácil todavía: barra de Google, obrase el milagro, un PDF listo para descarga, a disfrutarlo toca, yo ya lo he hecho y la verdad es que es ilustrativo, ameno y divertido, como lo fue su autor.
  • PABLO SANZ PEIRO (Médico Naturista) “El Dr. Eduardo Alfonso” En revista MEDICINA NATURISTA, 2000; Nº 1: 24-27. I.S.S.N 1576-3080. También en PDF descargable en la barra de Google, o directamente en http// wzar.unizar.es/naturismo. Reseña biográfica; Incluye casi toda su bibliografía. Podrán apreciar en este artículo una fotografía en la que aparece el  doctor Alfonso conferenciando en el colegio de médicos de Zaragoza durante un seminario organizado por la A.E.M.N en 1989, con 94 años de edad, vivito y coleando. Por lo que no falleció en 1986 como el Sr. Orti pretende hacernos creer, seamos rigurosos por favor, no desvirtuemos la realidad. Por el mismo método del copia y pega lo retoma otra persona, lo difunde, y ya tenemos el lío montado, y privamos al Dr. Alfonso de sus últimos años de vida plenos de actividad y lucidez mental (son los peligros del Internete). En la hemeroteca digital del diario ABC podremos comprobar que el doctor Eduardo Alfonso Herrán falleció  el  16 de Abril de 1991 en un avión procedente de Buenos Aires de regreso a España para participar en un Congreso de Medicina Alternativa.
  • También en la red podemos encontrar (aunque no descargable) otro de sus libros de memorias “La Masonería española en presidio”. Madrid ED. Sagitario, 1983. Por su adoración al Gran Arquitecto del Universo en 1942 Franco y sus secuaces lo invitaron a pasar una temporadita en la cárcel (otra experiencia más de docencia y aprendizaje). Con su peculiar sentido del humor agradece su incorporación a la por entonces “mejor universidad europea” del momento, la cárcel de Burgos, donde se reúnen  los mejores catedráticos españoles y personas cultas, y donde él organiza clases de medicina, griego, arameo, latín, dibujo, teatro, música y un largo etc. Me consta que allí retomaría el contacto con algunos castreños  a los que también se les había concedido la  matricula gratuita.
  • Dispongo de otro importante documento, con algunas referencias a Castro del Rió y  al Guadajoz, que de momento me reservo, pues con él y otros aportes documentales pretendo elaborar un trabajo sobre  “Anarquismo y Naturismo en Castro del Rió” del que ya tendrán noticias en su día.

         Para terminar, algunos  comentarios a párrafos de su creación que incluye en lo publicado:

“Castro del Río, pueblo que le resultó interesante y digno de recordar en sus memorias, es quizás del único pueblo que realza de su periplo viajero.”

  Puro chovinismo localista. Ahora el que copia y pega soy yo de “Mis Recuerdos”:

“En Montilla, uno de los pueblos de esta provincia cuyo nombre
empieza por "mon" (Montemayor, Montalbán, Monturque)
recibí cálida hospitalidad por mi gran amigo Don Antonio Martínez
Marqués, que me alojó en su casa, me permitió consultar en
ella a los numerosos enfermos que a mi acudían y que organizó
Innumerables conferencias mías en el Casino de la ciudad. Con él
Estuve en París, ciudad que él no conocía, en el año 1924, donde
pasamos unos días con inolvidables acontecimientos, entre ellos
oir los actos primero y tercero del "PARSIFAL" de Wagner en la
iglesia de la Sorbona, y algún episodio pintoresco derivado de que
mi amigo Don Antonio no sabía hablar francés. Hoy día mantengo
cordialísima amistad con sus hijos.
Finalmente, y esto requiere especial mención, me esperaba
Montemayor (a 30 kilómetros de Córdoba) donde, como en familia,
 hemos sido hospedados durante años por doña Paz Galán Varona,
viuda de Díaz, curada por mi en 1920, insobornable vegetariana,
que ha fallecido a los 90 años, el día 8 de Enero de 1985, no
de enfermedad sino de una caída, haciendo bueno el refrán de que
"Casamiento, cagalera y caída quitan al viejo la vida". Hoy día
Josefina Díaz Galán, su hija, es para nosotros como una hermana.
En Montemayor tenemos también incondicionales partidarios
de la Higiene Naturista, como la familia (hijos) de José Lucena,
gran amante de la guitarra (que siempre me preguntaba por Andrés
Segovia, ese otro andaluz genial tañedor del bello instrumento, a
quien conocí en Barcelona y después oí tocar en Puerto Rico) y
finalmente a Francisco Jimenez Heredia ("Frasquito"), más insobornable
vegetariano todavía que Doña Paz, que me presentó en la
conferencia que di en la Herboristería "Madre Tierra" de Córdoba.”

(Cuando se cita, cuando se copia literalmente, se suele entrecomillar y en cursiva)

“Castro, era en aquel momento, famoso por su agricultura y sus movimientos políticos sindicales y lugar de paso obligado para todas las personas con cierta inquietud liberal.”
    Lo de inquietud liberal, me parece tibio e irreal, quienes visitaron asiduamente Castro entre 1910-1923 fueron , además del Dr. Eduardo Alfonso, hombres de ideas avanzadas, antipolíticos, pregoneros de fe y voluntad, una autentica pleyade de propagandistas del anarquismo cuyos mensajes calaron hondo entre los trabajadores de Castro del Rió, entre ellos  Pedro el Bueno (adicto a la causa naturista del Dr. Alfonso y defensor del Ideal), al que ya le pondremos nombre y apellidos en su momento.


Un saludo a mis buenos amigos de Castro del Rió
 y a los castreños en general a los que considero como paisanos.


                                                                                                                                     Alberto Gay Heredia
Motril (Costa Tropical)
21 de marzo de 2010
Día de San Benito
 Santo patrón
de mi pueblo natal
Porcuna (Jaén)





jueves, 21 de enero de 2010

Homenaje a Don Juan Aranda Doncel


EL PASADO DÍA 17 DE OCTUBRE tuvo lugar en el Salón de Actos del Palacio de la Merced -Diputación Provincial de Córdoba-, un acto de homenaje y reconocimiento al numerario de la Real Academia de Córdoba y Cronista Oficial de nuestra localidad, DON JUAN ARANDA DONCEL.

A dicho acto, que estuvo organizado por la Federación Cordobesa de Casas Autonómicas, Provinciales y Locales, a la que pertenece la Casa de Castro en Córdoba, acudieron, además de familiares del homenajeado, compañeros del mismo, tanto de profesión como de la Academia, representantes de todas las casas regionales, así como un gran número de castreños, que bien, a título personal, o bien, en representación de Asociaciones y Hermandades de nuestro pueblo, quisieron estar presentes.

En el mismo, que estuvo presidido por el delegado de Cultura de la Diputación de Córdoba, don José Mariscal, tomaron sucesivamente la palabra el Presidente de la Casa de Castro del Río en Córdoba, don Francisco Villatoro Centella, el Presidente de las Casas Regionales, don Antonio Pino, y la Concejala de Cultura de nuestro Ayuntamiento, doña Salud Guillén. Posteriormente, tomó la palabra don Miguel Ventura Gracia, Cronista Oficial de Espejo, quién con un discurso brillante, ensalzó la figura del homenajeado. El acto finalizó con unas palabras de DON JUAN ARANDA, quién de forma emotiva, agradeció a todos su asistencia.


Finalizado el homenaje y reconocimiento a este insigne castreño, todos los presentes pudieron departir durante un buen rato, en el patio de la Diputación, en un ambiente agradable, y tomando una copa de vino.



El Círculo de Artesanos, donde Juan ha estado desarrollado distintas manifestaciones culturales, se adhiere sinceramente a tan merecido homenaje.

miércoles, 20 de enero de 2010

La Tertulia del Café Bombón (Historia de Don Facundo Ruiz de la Lerda)


Miguel Morales Merino


DOS BOLLOS SUIZOS Y UN CAFÉ CON LECHE, copita de anís, vaso de agua y puro con muchas vidas y caladas a cuestas. Don Facundo era hombre de costumbres fijas.

En los tiempos de la bohemia, con más pausa que prisa, cojeando entre los adoquines de la Puerta del Sol, se dirigía a la calle de la Madera Don Facundo Ruiz de la Lerda, camino del Café Bombón.

Cariacontecido, despistado, de cabellera y barbas de chivo blancas como la sal, mostraba las arrugas de un sexagenario joven o de un cincuentón viejo, cuando en realidad era más añejo que todo eso. De ojos grandes y grises, unas bolsas de pellejo se adosaban a los párpados como los lechones a las ubres de una cerda muy pálida, de rosadas irisaciones, que cambiaban de color con el pasar de las horas del día. De abrigo raído y bufanda a juego con el iris de sus ojos, calzaba un sombrero hongo, más lustroso por el uso que por lo nuevo, que le quedaba pequeñísimo, aún siendo su cabeza tan alargada que se podría decir que su kilo de seso -que de hecho lo tenía- sería alargado por los polos y achatado por el ecuador cerebral.

Cuando llegaba al Café Bombón le esperaba el camarero, Jacinto, pequeño y correoso como un trozo de cinturón de cuero viejo, un gallego con retranca, pajarita ladeada y ojo de cristal. Se sentaba en su mesa de siempre, hecha de mármol y metal, materiales considerados por nuestro protagonista la más eficaz de las combinaciones entre la Antigüedad Clásica y los nuevos tiempos que corrían. Bella piedra calcítica metamórfica de las canteras de Macael y negro hierro forjado en los Altos Hornos del Norte de nuestra Ibérica Península. Dos bollos suizos y un café con leche, copita de anís, vaso de agua y puro con muchas vidas y caladas a cuestas. Don Facundo era hombre de costumbres fijas como ya decíamos antes. Los otros que por allí andaban se arremolinaban a su vera, como si fueran moscas a la miel. Don Facundo les contaba, entre sorbo y sorbo, bocado y bocado, sus aventuras en el Congo Belga, en el río Marañon, auténtico -decía- nombre del Amazonas, y sobre todo, su contacto con los jíbaros, los indios reductores de cabeza. Llevaba como recuerdo, en su bolsillo, engarzada, por una diminuta oreja momificada, a la cadena del reloj, la cabeza de su amigo Fontesillas, reciclado en aquellas lejanas latitudes por los salvajes. Emilio Fontesillas Azpiri era un dinamitero, un anarquista incendiario, que tras las lecturas de Chesterton y Conrad, mutó al final de su reducida vida -tan reducida como su cabeza- en jesuita con boina que llevaba la Buena Nueva a los indígenas del Paraná. Los jíbaros concluyeron con sus aspiraciones de salva almas, y lo convirtieron en mero acompañamiento del tictac de un reloj.

También estaba Don Facundo inmiscuido en políticas. Fundador de un partido muy minoritario, el PASMA, de ideales progresistas y anarcoides, con veleidades de bomba en mano y culo en silla con un café por delante, su tangencialidad con el orden estaba muy bien vista en reboticas, talleres tipógrafos, zapaterías y obradores de suspiros y piononos. El Partido Asambleario Social Materialista Antigonal tenía tres miembros. Gerardo Pinto Parrales era uno de ellos. Estaba en la cárcel por bígamo, que no por revolucionario, aunque estar casado con dos mujeres, no se sabe si es ser revolucionario o el colmo de la paciencia. El otro, aparte de nuestro amigo Don Facundo, fue Hilario Trebujena Carrión, muerto también a manos de los indios jíbaros, de cuya reducida cabeza se dice que fue comprada por un rey turco que lo llevaba en su turbante entre zafiros y plumas de pavo real. Era muy leal al materialismo antigonal de Don Facundo más que nada porque era el pretendiente de su hija Inesita, siendo pues un agitador por amor. No tenía inclinaciones alborotadoras y solo quería a Inesita, a un gato tan gordo como un buey llamado Arquímedes, y tener en el futuro un bufete de pleitos para ganar muchos duros. Se embarcó con Don Facundo en uno de sus viajes por las Indias Occidentales y jamás regresó. Inesita ya no se habla con su padre, pues la dejó solterona para toda la vida. Además, comentaba con su chacha Nicanora, que eso de tener el novio muerto, hecho pedazos y repartido por el mundo, no era de cristianos.

Don Facundo no se presentó a ninguna elección, Pero fue elegido por aclamación popular, como concejal de festejos de su barrio. Jamás hizo nada al respecto, pero los barquilleros le idolatraban por las calles de Madrid. Y los organilleros le tocaban, mientras paseaba ausente con su ridículo bombín, trozos de zarzuelas, pues sabían que le gustaban.

En la tertulia de todo se discutía, menos de toros. Los toros estaban prohibidos, pues la mujer de un contenturlio, Fermín Melindres, se fugó con un banderillero de nombre Botijuelo, a hacer las Américas, dejándole a su cargo dos hijos, según Melindres, insoportables, que se pasaban todo el día pidiendo y pidiendo, claro, ya lo decía él, ante el vicio de pedir, la virtud de no dar. Dobles cuernos, decía susurrante Don Facundo al ajado camarero orensano siempre que veía la triste estampa de Don Fermín, y el garçon reía el chascarrillo tocándose las orejas y meneándose entre las mesas, contemplando sus dominios.

Don Facundo trabajaba en Aduanas y rara vez visitaba su puesto de trabajo. Era lo que se dice todo un funcionario. Hizo una oposición en tiempos de Amadeo de Saboya, y es por eso que es al único rey al que guarda reverencia. Nadie le echó en falta jamás, solo cuando un día que llovía en el que llegó un chino y no se entendía con los agentes a su cargo. El único que sabía mandarín era Ruiz de la Lerda. Don Facundo estaba en una fiesta flamenca con el Conde de Romanones, que le eximió de tan bizarra tarea mandando al oriental, por mensajero, a tomar por donde amargan los pepinos. Una tarea de chinos, como le dijo el noble con su sorna característica. Don Facundo rió la gracia y siguió comiendo jamón.

Nuestro hombre escribió tres libros, de los cuales se comió uno y medio en un acceso de psicosis neurostémica, que según decía su médico se debía a la ingesta de metales pesados en la selva amazónica. Solo han llegado retales de un manuscrito titulado “Cómo debe lavarse los pies un caballero español y otras bagatelas”.

Según cuentan algunos Don Facundo murió en tiempos de Azaña de un cólico que le dio por comer muchas garrapiñadas. Otros, sin embargo, cuentan que una boa constrictor se lo tragó entero en las junglas de Venezuela, buscando una catarata de esas de postal, dejando solo su salacot.

Lo que si parece que es verdad es que en el Café Bombón la mesa 12 del antiguo sector que un tal Jacinto que se volvió a morir a Galicia administrara muchos años ha, siempre está vacía, reservada, como si de las regiones más etéreas y ominosas del vacío frío de la Eternidad, el espectro de un viejecillo fibroso fuera a retornar al mundo de los vivos para volver a pedir para su estómago ectoplásmico dos bollos suizos y un café con leche, copita de anís y vaso de agua y se volviese a oler el aroma ocre de puro con muchas vidas y caladas a cuestas entre las mesas del hoy ya casi vacío local, remembranza de muchas tertulias airadas y silencioso monumento a un pasado bullicioso.

lunes, 18 de enero de 2010

Sueños



José Jiménez Ortega


Primer sueño

Un día soñé que me llamaba José Jiménez Ortega y, como sabe todo el mundo, es decir, mi mujer, mis hijos y mis cuatro amigos y medio, soy pedagogo. Soy pedagogo de los que ya no existen (o sí), al menos esos son los ecos que llegan a mis cada días más duros tímpanos .Soy pedagogo por vocación, o expresado de otro modo, porque me gusta enseñar y me siento bien cuando alguien aprovecha mis enseñanzas, y tenga la edad que tenga logra sacar beneficios de ella. Pero soy pedagogo de nacimiento, incluso antes de que la Licenciatura de Pedagogía existiese yo ya era pedagogo.

Pues bien, un día el pedagogo Pepe, que soy yo, soñó que existía una escuela en la que se impartía una sola asignatura: VIVIR.


Soñó que en Educación Infantil la mayor parte del tiempo se dedicaba al juego, las canciones, la danza, el teatro…Que los papeles, cartulinas, colores, lápices, pinturas, sólo eran utilizadas por aquellos niños que insistentemente lo requerían.

Soñó que la enseñanza de los valores humanos individuales y sociales y la educación para la ciudadanía eran muchos más transcendentes para la evolución y desarrollo de la humanidad, que toda la fusión del conjunto de materias que hoy estamos aprendiendo.

Que en las aptitudes y capacidades que los infantiles iban desarrollando se ensalzaba y premiaba fundamentalmente la alegría de vivir, la risa, la espontaneidad, sus deseos de querer y ser amados, su facilidad para convivir, ayudar a los demás, sentirse el que llora o sufre, el que pasa hambre , el solitario, el tímido…

Soñó que los políticos de la educación, ministros, directores generales y demás gente importante recordaban su niñez, y que cuando se diseñaban los planes educativos no se tenían en cuenta los conocimientos a impartir, los objetivos mínimos a dominar por los alumnos, las áreas por niveles…No, nada de eso era importante. Lo básico era enseñar a vivir, a ser feliz haciendo feliz a los demás.

Lástima que el sueño acabara tan pronto.


Segundo sueño


Otro día soñé que las notas, las evaluaciones, no hacían referencia a las habituales y tradicionales asignaturas o materias de costumbre. Es decir, que las matemáticas, el lenguaje, sociales, naturales, etc. habían desaparecido de los boletines y cartillas escolares, siendo sustituidas por contenidos como: predisposición para la paz, sinceridad, uso de la libertad, derecho a la igualdad, responsabilidad, etc. y que los alumnos que avanzaban en estas áreas eran los que realmente conseguían buenas calificaciones, pasaban los cursos con la admiración de todos, convirtiéndose cada vez en personas más dignas honestas y eficaces, cuyo quehacer era fundamental para que el ser humano se fuese haciendo progresivamente mejor, más preparado para vivir sus momentos de soledad y también sociedad.

Estas enseñanzas le proporcionaban el equilibrio psicológico, la madurez suficiente y un conocimiento sobre la vida que jamás habían pensado que podrían conseguir.

Las materias clásicas no es que se hubiesen abandonado totalmente, simplemente eran unos instrumentos que había que conocer y normalmente todos los alumnos al acabar sus estudios dominaban a la perfección, por supuesto , unos bien, y otros mejor, pero esto era algo que ni a padres ni a profesores preocupaba porque consideraban que nadie es mucho más feliz ni vive mejor por saber la raíz cuadrada o las preposiciones, ni por saber el área del cuadrado; eso eran asuntos que en caso necesario ya se aprenderían.

Lo importante era enseñar y aprender a vivir, a vivir solo y con los demás y, en consecuencia, eran sancionados con dureza todos aquellos alumnos/as que con sus palabras o actos impedían una convivencia armónica, como por ejemplo: los mentirosos, los pequeños estafadores, los calumniadores, los insistentes ladronzuelos, los perturbadores de la paz, los agresivos, etc.

A la larga todos ellos, después de alguna reprimenda o sanción, sentían la necesidad de hallarse en el grupo, luchaban por cambiar su conducta hasta conseguirlo. Los que tardaban en modificar su comportamiento se iban quedando cada vez más aislados, de modo que no se hacían esperar demasiado para incorporarse a su respectivo grupo en los que poco después llegaban a ser los más avanzados.

Cuando acababa el período de escolaridad muchos de estos alumnos continuaban los estudios llegando algunos hasta niveles superiores, otros se iniciaban en cualquier profesión que más tarde ejercían con habilidad y destreza, y aún más, conseguían divertirse con su trabajo, bien en la relación con los compañeros, por quienes se sentían queridos y respetados y a quiénes querían y respetaban, bien por la propia tarea, que trataban de desempeñar los mejor posible sin importarles el tiempo ni el esfuerzo.

Su mayor placer procedía de la propia labor que realizaban. Concluir bien un trabajo cualquiera era una de las mayores satisfacciones que percibían y uno de los retos a los que con ganas tesón y responsabilidad se enfrentaban. De ahí muchas veces la admiración y el respecto de sus compañeros. Claro, que también existía la envidia y el resquemor de algunos, pero éstos pronto eran ignorados y, en el mejor de los casos abandonaban la empresa para dedicarse a otros menesteres.

La relación entre los diferentes sexos era… Riiing… Riiing… Riiiiiiing…!!! La alarma sonó y lo mejor de mi sueño quedó colgado .Espero que Morfeo llame nuevamente a mi puerta, libere las cadenas del subconsciente y permita que un final feliz dé por terminadas estas fantasías.



viernes, 15 de enero de 2010

¿Será verdad que somos así?




Antonio Millán Aranda


EL DÍA DE LA PRESENTACIÓN DEL NÚMERO CERO DE “LA REVISTA”, el Presidente del Círculo de Artesanos, la ofrecía abierta a todas las opiniones y temas, con alguna limitación, la política. Creo que se refería a ésta y un acompañante, a un, muy fiel, la refriega verbal. Es difícil en sus distintas acepciones, encontrar un tema o dar una opinión que no estén impregnadas de la “cosa pública”.

Tras este obvio preámbulo. De lo que me gustaría opinar es de un sujeto básico como eslabón social, origen y fin de casi todo. Hoy ninguneado, casi marginado, o autoexcluido, de forma individual y también colectiva. En especial de aquellos, de la misma especie cívica, mayoría más que absoluta, sin cargo público o representación delegada.

Sí, quisiera dar mis opiniones, como observador de a pie, sobre nosotros los CIUDADANOS. No es mi intención hacer un análisis exhaustivo de esta figura. Intentaré centrarme en las vicisitudes y dolencias actuales para el desempeño de sus funciones.

No corren buenos tiempos para el ciudadano. En esta época están coincidiendo factores, circunstancias y modas, unas veces interesadas y otras no, que no ayudan a fijar las cualidades y virtudes del individuo social.

Empezando por la educación. En los treinta años de democracia las reformas que han realizado los dos grandes partidos políticos no han funcionado, ni en la formación de conocimientos, ni en crear las bases de entrenamiento para los usos de capacidades: pensar, decidir por sí mismo y convivir con los demás, etc.

Los padres, como parte básica de la comunidad educativa, hemos pasado de la rigidez y carencias de nuestra educación familiar, a la permisividad y bajo nivel de exigencia más absoluta con nuestros hijos. En muchos casos abdicando esa responsabilidad en los profesores y resto de la sociedad. Se nos olvida algo que vemos todos los días en nuestros campos: “El tutor: sujeta, orienta, sostiene, cuida su crecimiento y guía lo que es un proyecto de árbol”. Para un proyecto de ciudadano.

Tampoco ayudan los medios de comunicación, los poderes públicos y el resto de la sociedad. Los poderes públicos, aunque gasten cantidades ingentes en campañas de publicidad, yo diría de propaganda, comunicando al ciudadano sus logros y mejoras, trata a éste, más como “cliente” que como parte activa del gobierno de las instituciones.

Los políticos y los partidos son imprescindibles en una sociedad democrática, pero en demasiadas ocasiones se olvidan del interés general, se dirigen a la ciudadanía para mostrar y escenificar su guerra con el partido contrario, utilizando un lenguaje ofensivo, insidioso e insultante. Escamoteando de esta manera la información razonada de sus propuestas. Sus comparecencias públicas carecen de la exposición sencilla y clara, sin intención pedagógica, de los temas que nos afectan. Es frecuente una construcción del mensaje en forma suave o figurada, que ahora llaman “Políticamente correcto” para evitar así, según ellos, que se escandalice la ciudadanía. No facilitan al ciudadano el ejercicio de análisis de las opciones. Prefieren motivar o “calentar” al ya convencido.

En general, tampoco, en los últimos tiempos, los medios de comunicación ayudan a una ciudadanía bien informada. Con demasiada frecuencia no desarrollan su función social de control que tienen asignada, llegando en algunas ocasiones a la manipulación, incluso intoxicación. En ocasiones son correa de transmisión “informativa” de los grupos políticos. En otros casos son los partidos quienes siguen las estrategias que marcan los medios. Hoy es necesario y obligado para poder tener opinión sobre un tema contrastar varias fuentes informativas. Por no hablar de los contenidos zafios y de mal gusto.

Podríamos hacer una relación interminable de agresiones y engaños al sufrido ciudadano, con mensajes publicitarios repetidos hasta desactivar el sentido común: “Hágalo sin esfuerzo”, “Aprenda sin esfuerzo”,” Adelgace sin esfuerzo”, “Crédito fácil en 24 horas”, “Compre hoy y pague como quiera”, etc. También la manipulación con el objetivo descarado de crear la “Realidad virtual” o intento de que sólo sea real lo que sale en televisión, e intentar convencernos de que esa híper-realidad o realidad virtual lo es más que la propia realidad.

Eufemismo según el diccionario de la RAE: “Manifestación suave o decorosa de ideas cuya recta y franca exposición sería dura y malsonante”. Cada día es más utilizada esta estrategia dentro de lo que llaman perversión del leguaje, en una larga lista de tergiversaciones, eufemismos, dobles sentidos y mentiras, con el único fin de engañar al ciudadano y anular su conciencia. Ejemplos: “Limpieza étnica”! en realidad no quieren decir asesinatos por religión, raza u otra causa, “Guerra humanitaria” ! no quieren decir exterminio por causas inconfesables. “Fuego amigo” ! te matan los “buenos”. “La indiferencia es una de las características de la modernidad” ! Quieren justificar el rechazo a la opinión pública. ”Contabilidad creativa”! Fraude contable. “Precariedad laboral” ! Explotación laboral. Y así podríamos hacer una larga lista.

Sería muy prolijo detallar el extenso muestrario de manipulaciones y engaños, más o menos sutiles, que de forma cotidiana e interesada acechan al ciudadano.

No es mi intención recrearme en un inventario de lamentaciones sobre las maldades y trampas al libre albedrio del individuo. Por el contrario, me interesan más los conscientes en su entorno, convencidos de la cultura del esfuerzo para una libre realización personal, que ponen su granito de arena para la convivencia y adaptación de una sociedad que necesita evolucionar a mejor. Como dijo Antonio Gramsci: “Frente al pesimismo de la razón, el optimismo de la voluntad”.

No todo son derechos para el ciudadano, también tenemos obligaciones, aunque se hable poco de ello. Debemos asumir nuestra responsabilidad en la consecución del bien común; para ello, una de las primeras obligaciones es defender precisamente los derechos básicos del individuo, obtenidos por el esfuerzo de generaciones anteriores. Para este fin, es necesario mantener entrenada la conciencia crítica y la formación continua, componentes básicos del hombre libre.

Tanto en el ámbito privado como público, es muy frecuente observar como abdicamos de nuestras responsabilidades. Cuando nos afecta este mal de “despreocupada delegación” ponemos en manos de maestros, funcionarios, políticos, vecinos, familia, etc. parte o la totalidad de nuestros deberes cívicos. Con esta conducta firmamos la renuncia a las obligaciones de ciudadanos. Esta dolencia suele ir siempre acompañada de secuelas, cuando las cosas no funcionan, en forma de exigencias posteriores. Escondiéndonos así en el tan socorrido “La culpa la tiene el otro”. No es ético ser exigente con los demás, cuando no lo somos con nosotros mismos.

Es importante estar alerta a los cambios que intentan consolidarse en la sociedad, unos naturales o evolutivos y otros interesados, programados por “creadores” de todo tipo. Cuando un cambio viene de un modo lo suficientemente lento escapa a la conciencia, y no provoca en la mayoría de los casos, ninguna reacción, ninguna oposición. Olivier Clerc lo explica muy bien en la fábula de la rana que no sabía que la estaban cocinando…

La sociedad formada por individuos como células vivas, cambia y evoluciona constantemente, también los ciudadanos están sujetos a este ciclo natural. Por ello, la ciudadanía no debe tener una actitud dogmática o cerrada al debate. Una fórmula que utilizamos poco en estos tiempos y que fue habitual para ayudar a la articulación social, consiste en que mi vecino sepa lo que pienso de un tema que nos afecta a los dos. No podemos olvidar que el objetivo base de la sociedad es el bien común. Alguien dijo que no se pasa del yo al nosotros sin dejar en el camino parte de nuestra libertad.

Hoy, sin darnos cuenta, somos medidos y observados como individuos, agrupados en multitud de segmentaciones: edad, tamaño de población, formación, ideas políticas, a qué hora vemos la televisión, que canal, que periódico, que artículo leemos, que consumimos, que marcas, etc. Por medio de encuestas, con periodicidad incluso hasta diaria, financiadas por muchos y diferentes “Grandes Hermanos” Orwelianos: Instituciones públicas, Partidos Políticos y Empresas. Conocen casi todo de nosotros, les interesa la “fotografía del momento”, pero sobre todo la evolución de nuestra opinión, nuestro criterio, nuestra conciencia social, nuestra actitud ante los cambios rápidos y lentos, que consumimos y que estaremos dispuestos a consumir. Tengamos la seguridad que las empresas cambiarán rápido sus estrategias de productos y precios, en función de nuestros criterios de demanda, aceptación o rechazo. Los políticos e Instituciones también modificarán sus estrategias y objetivos, aunque algo más lentos. En definitiva EL PODER no quiere en la sociedad moderna choque frontales con la ciudadanía, le interesa más la imposición tangencial o sutil. Adaptarán sus objetivos, crearán otros nuevos, para mejorar intereses de todo tipo: económicos, de imagen, políticos, etc., en espera de que los ciudadanos nos dejemos “convencer”.


No todo es negativo en la herramienta de los sondeos de opinión; han sido muy positivos y lo seguirán siendo para evitar errores de estrategias o imposiciones. Han evitado algún fracaso que otro, y alguna revuelta por parte de los ciudadanos. Su eficacia social dependerá del nivel de concienciación de todos.

Hoy “El Poder” lo tiene algo más difícil para poder hacer llegar sus mensajes, o escamotear información, gracias a herramientas como Internet: El boca-boca es infinitamente más rápido, un ciudadano puede colocar un video en YouTube o enviar un mensaje por Twitter, y en pocas horas lo pueden ver millones de personas, rompiendo así cualquier estrategia, o “error”, de Empresas, Instituciones o Políticos.

Haciendo bueno el dicho popular, siempre he creído que a medio y largo plazo tenemos la sociedad, los políticos, los funcionarios y hasta la economía, que nos merecemos, en función de nuestra calidad como individuos. En algunas regiones y en países europeos del norte, sus sociedades han creado anticuerpos que evita la baja calidad colectiva. Posiblemente porque enfermaron hace mucho tiempo y hoy tienen mayor grado de inmunidad.

Aun pecando de reiterativo, creo muy necesario tanto para la vida personal como social, el cultivar un equilibrado espíritu crítico y hábitos de formación, como componentes básicos para la evolución de una sociedad justa. Seamos optimistas y creamos como nuestro paisano Séneca, que “La persona es artífice de su propia vida y responsable de su propio destino”.

Ruego disculpen lo extenso de estas observaciones personales. Pero he de confesar que de lo que me gustaría hablar es de nosotros los ciudadanos de Castro, aunque tendré que esperar al próximo número de “La Revista”.


jueves, 14 de enero de 2010

HELICICULTURA: De la nada al éxito en tiempo récord


Juan Márquez García


No disponen de sangre, la hemocianina, con su color azul, se encarga de suministrar a sus células los nutrientes y el oxígeno que necesitan para subsistir. Su sistema nervioso, muy primitivo, tipos connictivos (nervios rectos y cortos). Su corazón solo tiene una aurícula y un ventrículo del que sale una arteria que, al ir dividiéndose, forma su sistema circulatorio. El sistema excretor prácticamente lo tiene junto a la cabeza. Es poiquilotermo (que no puede regular su temperatura corporal). Hermafrodita insuficiente (que dispone de ambos sexos en el mismo saco seminal, aunque no puede autofecundarse). Su escasa visión, tiene como órganos sensoriales externos una pequeña protuberancia en el extremo de una especie de antena.

En fin, parece que estuviéramos describiendo algún tipo de extraterrestre de alguna película o novela al uso; pero no, nada más lejos, se trata del caracol, más concretamente del hélix aspersa. Animal éste que, a pesar de sus muchas limitaciones, ha conquistado prácticamente todos los continentes a través de los mejores platos de las mejores mesas de los mejores restaurantes, calificando su consumo como una verdadera delicatessen.

Pues bien, su cría en cautividad es lo que se da en llamar helicicultura: Helix de helícidos y cultivare del latín cultivar, criar.

En sí, esta actividad es un verdadero arte, pues son muchos los conocimientos indispensables acerca del animal para llevar a buen puerto dicha empresa: nociones básicas, sobre su morfología y formología, conocer desde sus costumbres diarias hasta las anuales pasando por las necesidades de temperaturas, humedad, refugios, alimentación etc., además de enfermedades y depredadores, que no son pocos; sin olvidar adquirir conocimientos básicos en horticultura, que podrían ir desde la elección del tipo de plantas aptas para tal fin hasta el cuidado de ellas, calculando su duración y el tipo de protección que recibirían a través de las mallas de sombreros adecuadas. Hay que aseverar que él o los estudios de estas mallas son extensísimos y muy complejos; baste decir que un color de malla inadecuado podría acabar con toda la producción en pocos meses; así que estamos hablando de una verdadera Actividad Zootécnica.

Comentaros que esta afición de la que os hablo comenzó tras la lectura de un artículo del suplemento dominical del diario “El Mundo”, hace unos cinco años. Artículo que explicaba cómo en Egea de los Caballeros, un pueblo de la meseta castellana, “¡creó!” una empresa de helicicultura que comenzó con un capital inicial de diez millones de las antiguas peseta, y, a la vuelta de tres años, facturaba cinco veces dicha cantidad.

Esto me animó a indagar todo lo relacionado con la historia y los conocimientos de los helícidos, volviéndose cada vez más interesantes e ilusionante los estudios sobre la materia, Estudios que han tenido como soporte tres cursos de Helicicultura nacionales (uno de ellos presencial) y dos internacionales, además de toda la documentación acerca de su comercialización, también harto extensa. Todos los organismos, donde se recogen las tendencias del mercado, dan en afirmar que el consumo de estos moluscos en los próximos veinte años se multiplicará por cinco. Teniendo en cuenta que, ahora mismo, la producción es deficitaria, no es aventurado decir que las perspectivas empresariales son como mínimo interesantes. Más aún teniendo en cuenta que nuestros proveedores básicos son países del norte de África, donde nadie ha visto ningún tipo de plantación hecha para tal menester. Extremo éste que nos lleva a pensar que su recolección su produce en el mismo hábitat natural de estos animales. Hábitat cada día más amenazado, pues el uso de agroquímicos se está imponiendo en estos países, a causa de los diferentes planes de desarrollo rural: olivos, invernaderos, etc.

Directivos de empresas relacionadas con estos países en la compra de moluscos aseguran que en el plazo de dos años no habrá en su medio natural caracoles ni para un caprichito, como ya sucedió aquí.

Instar a la Administración a tener amplitud de miras y valentía a la hora de abordar este nuevo yacimiento de empleo, apoyando un parque tecnológico experimental y ofreciendo infraestructuras menores (que por definición corresponden a las corporaciones locales) en las zonas donde los diferentes microclimas den la temperatura y el grados de humedad que haga viable este tipo de actividad, zonas que tenemos en abundancia en nuestra comarca, siendo un potencial endógeno a explotar. Estas infraestructuras resultarían imprescindibles para cualquier proyecto de desarrollo local y comarcal, así como para la formación de todas las personas, que teniendo un terreno adecuado, decidieran dedicar algo de su tiempo y dinero a esta actividad que en algunas partes de España se ha demostrado tan lucrativa.

Más aún teniendo en cuenta que la diversificación de la economía es muy aconsejable para el buen desarrollo empresarial de una comarca. Además, ésta se vería mejorada en arboledas y zonas verdes, ya que la actividad los necesitaría, entrando de lleno en la tan traída y llevada economía sostenible.

También se podría considerar una salida aceptable para combatir la actual crisis económica, pues las inversiones serían mínimas y el mantenimiento reducido, si lo comparamos con los posibles ingresos, dado que la cotización de estos moluscos, manteniendo un margen de calidad, darían unos resultados comerciales dignos de tener en cuenta.

En la actualidad trabajo en la confección de un curso de helicicultura a ciclo biológico completo intensivo a partir de las condiciones específicas de algunas zonas de nuestra comarca, curso que espero algún día desarrollar de forma práctica y poder así ofrecerlo a la administración y a todos nuestros conciudadanos.

Un saludo, y ¡al toro!