miércoles, 5 de enero de 2011

Mis Lecturas: LOS PROPIOS DIOSES de Isaac Asimov

Desde pequeño he sido entusiasta de la ciencia ficción; he leído cantidad de novelas de este género.
Últimamente tenía abandonado este género, pero estas navidades he cargado en mi "e-book" unos cuantos relatos de autores muy conocidos y que siempre me han gustado.
Alternando con otros libros me he leído  dos novelas de ciencia ficción: la primera de ellas es de Isaac Asimov (un clásico) y la otra es de Richar Matheson.


Isaac Asimov
Título original: The Gods Themselves
Año de publicación: 1977
Editorial: Planeta/Bruguera
Colección: Best Sellers Bruguera nº 18
Traducción: Pilar Giralt
Edición: 1984
ISBN: 978-84-320-8218-4


El futuro. En un universo paralelo, con leyes físicas ligeramente distintas a las nuestras, sus habitantes descubren la forma de intercambiar materia con nosotros. Materia que, una vez en el universo de destino, y merced a las diferencias físicas entre ambos, comienza a desprender energía de forma espontánea. Una vez consumida la capacidad energética del material puede volver a ser intercambiado, para recomenzar el ciclo. ¿Qué podríamos hacer con un suministro de energía gratuita e inagotable?
  Más allá que cualquier otra historia, esta novela destaca por una impresionante descripción del cosmos, una visión que nos hace aún más insignificantes de lo que podíamos pensar. Con una gran maestría, Asimov nos va sumergiendo en un universo totalmente diferente al que conocemos.



Los Propios Dioses está considerada como una de las mejores novelas de Isaac Asimov, así como de la ciencia-ficción en general, y no le faltan méritos para ello. El despliegue de imaginación que hace el autor es impresionante, sobre todo en la parte protagonizada por los seres del universo paralelo. Montones de datos científicos salpican la novela, como suele ser habitual en un autor que siempre se consideró ante todo un divulgador de conocimientos.

El estilo es el habitual de Asimov: parquedad descriptiva, abundancia de diálogos y escasa definición psicológica de los personajes (exceptuando la segunda parte, donde trabaja la mentalidad de los habitantes del parauniverso). Su prosa es precisa, ajustada a lo que exactamente quiere decir. Todo esto contribuye a hacer la novela muy accesible y rápida de leer.

La novela está dividida en tres partes, a lo largo de las cuales desarrolla la historia. Salvo algún experimento con el orden de los capítulos en la primera parte y la numeración de los de la segunda, pocas sorpresas nos puede dar desde el punto de vista estructural.

El gran mérito de esta obra es la segunda de las tres partes que la componen. En poco más de cien páginas nos crea una civilización alienígena completa. Pero no al estilo de Star Wars o Star Trek, que apenan diferencian en unos pocos rasgos a los alienígenas de los humanos, sino creando seres con una psicología y manera de entender el mundo totalmente diferente a la nuestra, desarrollada teniendo en cuenta que dichos seres existen en un entorno totalmente diferente al nuestro. Isaac Asimov crea con maestría un mundo alienígena con pobladores totalmente ajenos a nosotros.

Por supuesto, no se me ocurre recomendar este libro más que a amantes de la ciencia-ficción.

domingo, 19 de diciembre de 2010

MIS RECETAS: Pierna de cordero al horno

En este tiempo cercano a la Navidad apetece mucho esta receta. Es fácil de elaborar y el éxito está garantizado.

INGREDIENTES:
- Una pierna de cordero y parte del costillar.
- Patatas cortadas en rodajas gruesas.
- Cebolla cortada en rodajas.
- Tomates sherry.
- Limón.
- Aceite de oliva.
- Vino blanco.
- Pimienta negra.
- Pimentón dulce.
- Sal
El proceso de elaboración os lo dejo en este montaje fotográfico.
Espero que os guste.


PIERNA DE CORDERO AL HORNO 

sábado, 18 de diciembre de 2010

Mis películas: "TASMANIA"(Van Diemen's Land 2009) de Jonathan Auf Der Heide



El argumento nos presenta a un grupo de fugitivos que al escapar de prisión deben atravesar una zona boscosa muy densa. Todo se complica aún más cuando los días pasan y el hambre comienza a desesperar despertando las reacciones más descabelladas del ser humano.

Es una película que expone en forma cruda cuán bajo e irracional puede caer el ser humano en estado de desesperación. 

Es una cinta que nos muestra cómo las personas pueden convertirse en animales de caza en su afán por sobrevivir, reflejando además cómo la naturaleza instintiva del ser humano sale a flote cuando las circunstancias acucian. 

De esta manera vemos en el filme las pocas diferencias que existen entre un animal y un ser racional en situaciones límites en donde las necesidades básicas no están satisfechas. Y si a ello le sumamos ciertas miserias propias de las personas con poco respeto hacia el otro y con ausencia total de escrúpulos, pues se forma un coctel explosivo sumamente peligroso que provoca escalofríos de sólo pensarlo.

Por todo lo antedicho queda claro que es una cinta brutal en su contenido. Pero también es una propuesta asfixiante desde lo psicológico, donde la idea de pensar que se tiene que asesinar o se es asesinado taladra el cerebro y mantiene en estado de tensa alerta.

Por lo demás: una cinta fotografiada con colores fríos para dar sensación de desesperanza, ambientes boscosos que “tapan” y “encubren” las atrocidades que en su interior se producen, muchos planos detalle que tratan de acercarnos a la intimidad de los personajes y a la esencia de las situaciones que se desarrollan, un ritmo narrativo cambiante que acelera y desacelera el tempo según necesidad, y convincentes interpretaciones de todo el elenco.

Por tanto "Van Diemen's Land" desarrolla una impactante historia de supervivencia visceral y extrema, de la cual se puede realizar un estudio reflexivo sobre la condición humana expuesta a condiciones críticas. 

Un filme donde la maldad del ser humano se presenta potenciada por la extrema necesidad fisiológica de alimentarse. Es una película escalofriante que sobresalta e inquieta sin la necesidad de ser explícita desde lo sangriento.

viernes, 17 de diciembre de 2010

Mis lecturas: "EL PROFESOR" de John Katzenbach

Una chica de 16 años es raptada por una pareja de psicópatas… la encierran en un sótano, la torturan, la maltratan, y no contentos con esto lo retransmiten todo por Internet. Un viejo profesor de Psicología ya jubilado parece ser su única vía de escape…

Periodista penal de gran prestigio del Miami Herald, escritor y guionista de las películas que se han adaptado de sus propias novelas, John Katzenbach, el hombre del apellido impronunciable, nos brinda otra obra maestra del suspense y la tensión, NO APTA PARA MENTES SENSIBLES.


Nuevamente John Katzenbach nos sorprende con una historia fascinante. Un texto que mantiene expectante al lector a través de sus capítulos. Una variedad de situaciones que tocan temas difíciles como el secuestro de jóvenes para exponerla ante cámaras contra su propia voluntad. Katzenbach utiliza un sutil y cuidado lenguaje para describir las sensaciones extremistas. Un manejo del suspenso que lo caracteriza, y una definición para emocionar al mas duro de los lectores.
Desde El Psicoanalista, hasta Historia del Loco, John Katzenbach, demuestra con esta obra, no perder el tacto para manipular nuestras sensaciones; esas que hacen al lector, ser parte de la historia.

Excelente!!!!!!


lunes, 13 de diciembre de 2010

Mis lecturas: CALIGULA: Paul Jean Franceschini, Pierre Lunel



Cayo Cesar Germánico "Calígula" se convirtió en emperador romano en el 37 d.C.
Inteligente y cultivado, aunque acomplejado por su físico, tenía dos grandes pasiones: el teatro y Drusila, la más bella de sus hermanas. Calígula comenzó su gobierno adulado por el pueblo y lo terminó siendo detestado por todos.

Se había comportado como el peor de los dictadores, detestado por sus extravagancias, provocaciones y brutalidad. la ambición de poder era tal, que Calígula acabó creyéndose un Dios. Pero su ceguera y autocomplaciencia le impidieron percatarse de la conspiracion que se fraguaba en torno a su persona. Ésta es la historia de un ser fuera de lo común, conocido por su crueldad, lujuria y naturaleza desequilibrada, y por las intrigas familiares y políticas en las que participó.

El libro no ha estado mal, la narrativa es fluida y amena, aunque puede que la rigurosidad histórica no esté demasiado contrastada.
Se puede leer (6 sobre 10)


¿Lo quieres leer?   Pincha aquí

domingo, 28 de noviembre de 2010

MIS LECTURAS: La Caída de los Gigantes

La caída de los gigantes sumerge al lector en una historia cargada de épica. Ésta primera novela, que forma parte de una trilogía, sigue los destinos de cinco familias diferentes a lo largo y ancho del mundo. Desde América a Alemania, Rusia, Inglaterra y Gales, Follet sigue la evolución de sus personajes a través de la Primera Guerra Mundial, la Revolución Rusa y las primeras luchas por los derechos de la mujer.

Como siempre, Follet pone un especial interés por su tierra natal, Gales, al comenzar con la historia de Billy Williams, un sencillo minero; en América encontramos a Gus Dewar, un estudiante de derecho con el corazón partido por un desengaño amoroso. En Rusia, dos hermanos huérfanos, Grigori y Lev se ven en medio de una revolución que trastoca sus vidas y acaba por separar sus caminos. Como nudo entre las historias encontramos a la hermana de Williams, quien trabaja en Inglaterra como ama de llaves de Lady Fitzherbert, enamorada de un espía alemán, Walter von Ulrich.

Poco a poco estos personajes irán encontrándose a medida que la inmensa maquinaria creada por Follet avance, tan deprisa y violenta como el principio del siglo XX en el que se ven inmersos.

En los siguientes volúmenes de la trilogía, Follet seguirá con las mismas familias, creando un gran texto generacional con el que escribir y retratar uno de los siglos más terribles y maravillosos de la historia de la humanidad.


¿Lo quieres leer?:
      Lo tienes en este enlace:
                                               La Caída de los gigantes    
                      

lunes, 1 de noviembre de 2010

¡HÁBLEME DE USTED!

He encontrado este artículo de opinión de Don Miguel Santos Guerra, Catedrático de la Universidad de Málaga, y que viene al pelo con los tiempos que nos toca vivir. Lo transcribo y después reflexiono sobre él.


Me cuenta una amiga, con una larga y rica experiencia en cuestiones judiciales, que asistiendo un día a un juicio en un juzgado de primera instancia oye cómo el juez le pregunta a un joven delincuente sobre sus reiteradas fechorías relacionadas con el quebrantamiento de la propiedad ajena. El chico le contesta al juez con desparpajo tratándole insistentemente de tú.
- Porque tú ya sabes que… Como ya te dije antes… Lo que tienes que comprender…
Llegado un momento, el juez, sorprendido y un tanto molesto por esa inhabitual familiaridad que él no había propiciado, le dice al joven:
- Por favor, hábleme de usted.
Su señoría y todos los presentes se quedaron atónitos al escuchar la displicente contestación del acusado:
- ¿Y qué te voy a contar yo de mi vida?
La anécdota me parece tan significativa como oportuna. Llega un momento en que, a fuerza de despreciar las muestras de respeto, acaban por desaparecer. El joven de esta verídica historia ni siquiera entiende la solicitud que le hace el juez. Muy al contrario, acostumbrado a pensar sólo en sí mismo, entiende que su señoría está interesado en conocer los pormenores de su acreditada carrera.
Creo que se están perdiendo muchas muestras de respeto (ya sé que no constituyen el respeto en sí, ya sé que a veces se sustentan en la hipocresía) pero que lo sostienen, lo valoran y lo desarrollan.
Voy a referirme a un elemento que influye en el desarrollo de la ordinariez, de la falta cuidado, de la forma irrespetuosa de dirigirse y de tratar a los otros. Me refiero a esos chabacanos programas de televisión en los que parece que pretenden hacer un catálogo de faltas de respeto. Mencionaré algunas:
La forma soez de expresarse. En los diálogos, en los debates, en las intervenciones se habla de manera desvergonzada, de manera chabacana.
La utilización de insultos para descalificar el comportamiento o las palabras de los demás. Quien emplea insultos de mayor bulto parece tener más razón. Da vergüenza ajena ser testigo de ese desparpajo en agredir, en descalificar, en insultar.
Los gritos como forma habitual de diálogo. Aquí se produce también una competición irracional: quien más grita es quien acaba llevándose el gato al agua, quien parece tener la verdad.
Los gestos procaces. No hace falta esperar mucho para ver un corte de mangas, una pedorreta, una expresión mímica grosera. No sólo lo que se dice sino las formas de expresarlo suelen ser poco elegantes.
Los atropellos del turno de intervención. Es habitual escuchar cómo dos, o tres, o cinco hablan a la vez, sin esperar el turno, sin que se les haya dado la palabra. A los moderadores o moderadoras les cuesta mantener el orden, imponer un turno de intervenciones, conceder el derecho a réplica…Los contertulios tienen encendidos sus móviles y reciben llamadas y mensajes que muestra como trofeos a los demás y a toda la audiencia. Mientras lo hacen, ¿pueden escuchar a quien está hablando?
La exhibición de comportamientos salaces como una forma de modernidad, de autenticidad, de espontaneidad y de saber hacer. Mientras más explícito y más procaz sea lo que se cuenta o hace, mejor.
El cotilleo sobre la vida de los otros bajo excusas de lo más pintoresco: estamos trabajando (también los asesinos o los terroristas están trabajando cuando matan), una vez vendieron su vida privada y por eso han renunciado a ella (es como si por haber vendido un sofá se deduce la obligación de vender la casa), es que ese tipo de noticias interesa a la gente (y si a la gente le interesasen las torturas, ¿habría que torturar?)…
La invasión de la vida privada: exhibición de fotos íntimas, relato de experiencias familiares, desvelamiento de infidelidades… Vale todo con tal de ganar audiencia, de mantener el circo, de alargar la espiral de la ordinariez. O con tal de ganar un poco o un mucho de dinero: criadas o criados que cuentan la vida íntima de sus empleadores, novios y novias que cuentan con detalle las relaciones íntimas, esposos que describen con pelos y señales las infidelidades…
El enfrentamiento entre familiares y amigos: padres e hijos, esposos y esposas, hermanos y hermanas, amigos y amigas… Valen traiciones, lucha por la herencia, conflictos de adolescentes…
Burlas sobre la identidad sexual, sobre la relación íntima con otras personas, sobre los comportamientos profesionales… Todo vale. Nadie pone un límite a las provocaciones y a los escándalos porque unas cadenas compiten con otras. Y hay que llevarse la audiencia.
Resulta tramposo y repugnante ese círculo maldito que justifica esa exhibición de ordinariez diciendo que es lo que desea la audiencia. Mentira. La audiencia también desea que los responsables repartan gratuitamente mil euros a cada espectador. ¿Se lo dan? ¿No les importa mucho la audiencia? ¿No pretenden tenerla contenta? Sí, pero con tal de que esa satisfacción llene sus bolsillos. Lo tremendo es que algunos de esos programas son premiados luego por su originalidad, por su capacidad de innovación, por su éxito en el número de espectadores. Es como si premiase a un gángster por la originalidad con la que ha despachado a su víctima.
Dicen algunos de estos señores y señoras que su deber no es educar. ¿Cómo que no? Su deber es poner un granito de arena para hacer una sociedad mejor, una sociedad en la que todos y todas podamos vivir dignamente. Y, desde luego, su deber, es no ofrecer un ejemplo constante de ordinariez, de zafiedad y de estupidez. Si disponen de un ratito y en sus cabezas queda un rinconcito para pensar en lo que están haciendo lean el libro “El poder de la estupidez”.
En ese caldo de cultivo crecen nuestros niños y nuestros jóvenes. En ese clima de falta de respeto a la dignidad de las personas se desarrolla nuestra infancia y nuestra juventud. No me extraña que cuando a un joven le dicen “hábleme de usted” entienda que le están pidiendo que cuenta sus fecharías. Ojalá sepamos educarlos para que sean espectadores críticos y no se traguen sin pestañear tanta porquería.

Totalmente de acuerdo con lo que escribe Miguel Ángel Santos. Parece que los valores democráticos se han mal interpretado, y libertad NO equivale a respeto y responsabilidad, sino a 'todo-vale', y más si deja mucho dinero o poder (que van de la mano). Flaco favor. 
Pienso que la 'tribu' educa. Necesitamos 'Jefes-as de tribu' más responsables y comprometidos-as con el bien común de quienes, entre otras cosas, les pagamos el sueldo y las prebendas. 
En Educación NO, pero ¡claro!, en ese asunto SÍ que hay consenso de todos los partidos políticos, solidamente asentado en el concepto de Democracia que tiene la indigna casta política que padecemos. 
Entiendo, con la debida prevención al generalizar, que los partidos políticos son 'campos de concentración' de las ideas cuya principal (si no única) finalidad es alcanzar y mantenerse en el poder a cualquier precio. Y por ahí, precisamente, es por donde a mi escaso entender comienza el problema.
Es lo que opino, sin ánimo de herir a quienes sirven ideales nobles y dignos de mi admiración y el mayor respeto. «¡Dios, qué buen vasallo, si tuviese buen señor!» que aparece en el Cantar del Mio Cid.