lunes, 16 de julio de 2012

PANTEÓN DE MARINOS ILUSTRES (SAN FERNANDO)


Hoy, día 16 fiesta del Carmen en San Fernando, y ya que no puedo ir a la playa, jugar a tenis o montar en bicicleta debido al fuerte viento de levante que sopla, he decidido hacer una nueva visita al unos de los lugares emblemáticos de San Fernando.
Lugar de inevitable visita si vienes a San Fernando es El Panteón de Marinos Ilustres. Los mejores días para visitar son los sábados y domingos  de 10’30 a 13’30, junto con el Museo Naval (situado al lado). Si tienes la suerte de que te lo muestre un guía gaditano y chirigoreto que trabaja allí, vas a alucinar.
Unos pequeños datos:
El Panteón de Marinos Ilustres es un edificio de estilo neoclásico, construido en el siglo XVIII, ubicado dentro del recinto de la Población militar de San Carlos, en San Fernando (Cádiz), y en el que descansan los restos mortales de numerosos marinos españoles.
El un principio concebida como Iglesia de la Purísima Concepción, las obras de construcción comenzaron a finales del siglo XVIII por orden de Carlos III, y, por problemas económicos y políticos, no se finalizaron hasta mediados del siglo XX.
Del exterior destaca la sobria y monumental portada de estilo neoclásico y del interior el vestíbulo, de planta elíptica, y la iglesia, de tres naves y cúpula sobre el crucero. En los tramos laterales se sitúan los distintos mausoleos de los marinos.
El Panteón consta de tres cuerpos unidos entre sí por otros dos de forma circular y la iglesia se compone de dos naves laterales cubiertas con un crucero central descubierto. Partiendo de la cúpula, cae al centro de la nave central una lámpara votiva en plata de quinientos kilos de peso, esmaltada con los escudos de armas de los Almirantes.
La finalización de las obras después de un montón de paralizaciones no terminó hasta 1959.
Las obras de construcción de la Iglesia de la Purísima Concepción de la Población militar de San Carlos comenzaron el 2 de julio de 1786, mandada a construir por Carlos III en 1760, diseñada por Francisco Sabatini y concebida primero por Vicente Imperial Digueri, y, posteriormente, por el Marqués de Ureña, aunque el acabado de las mismas no se concretó hasta bien entrado el siglo XX. La primera piedra la colocó el Capitán general del Departamento Luis de Córdova y Córdova, y al día siguiente, 3 de julio, comenzaron las obras a las órdenes del Capitán de Navío Vicente Imperial Digueri, el teniente de fragata y arquitecto Antonio Noriega de Bada y los alarifes Ramón Estrada y Antonio Barrionuevo. Al principio, los trabajos se hicieron con rapidez, pero poco después, por falta de dinero, se produjo la ralentización de las obras. A finales de septiembre de 1789 fue relevado Vicente Imperial Digueri por el Marqués de Ureña, Gaspar de Molina y Saldívar.
En 1794 se suspendieron las obras por falta de dinero, pero el 28 de abril de 1795 se reanudaron por Real Orden para que se finalizase la construcción del sagrario. En 1805, tras el desastre de Trafalgar se pararon las obras y se olvidó por completo el proyecto. Las obras no se reanudaron hasta 1845, tras la apertura del Colegio Naval. El 10 de octubre de 1850, una Real Orden estableció dotar a este edificio como Panteón. Entonces estaba dentro de lo que era el Colegio Naval y pretendía servir de referente de modelos de vida a los alumnos que aquí cursaban sus estudios.
El 15 de noviembre de 1854 se concluyen las obras de los sepulcros de Jorge Juan Santacilia, Juan José Navarro, Federico Gravina, Luis de Córdova y Córdova, Ignacio María de Álava, Cayetano Valdés y José Rodriguez de Arias. La solemne inauguración tuvo lugar a las 9 de la mañana del 17 de noviembre de 1854, fiesta onomástica de la reina Isabel II, aunque en esta inauguración carecía de techo, que se añadió en 1948. La última fase de construcción se iniciaron en 1943, de la que se encargó la Empresa Nacional Bazán, y en la que se cubrió por completo el recinto, y dándose por finalizadas en 1959, con un coste final de 8.150.000 pesetas.
Desde entonces y hasta ahora el edificio ha dado cobijo a los restos mortales de aquellos que llevaros por su alto concepto del honor o movidos por su abnegado sentido del deber, alcanzaron el reconocimiento y la gloria, ya fuera dando ejemplo de bizarría en el campo de batalla, cultivando las letras o desarrollando las ciencias. Hoy día el Panteón de Marinos Ilustres forma parte de la Escuela de Suboficiales de la Armada y se ha convertido en lugar de cita inexcusable tanto para los habitantes de San Fernando como para los turistas que visitan la ciudad, que encuentran entre sus muros retazos de la historia de España.

Ahora un pequeño reportaje fotográfico:

Panteón de Marinos Ilustres (San Fernando) on PhotoPeach


También un vídeo:




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